Amigos. Viajar no es siempre fácil, especialmente cuando nos movemos
rápido de un lugar a otro. Además de aprovechar cada día tenemos que (por lo
menos en mi caso) preparar las fotos de lo que hicimos el día anterior, tomar
notas para poder recordar lo que más tarde va a ir a parar al blog y por
supuesto, planificar aunque sea un poco que es lo que haremos mañana o cual
será nuestro próximo destino. Todo esto se ve empeorado si sufrimos algún
imprevisto en el viaje, como una pérdida y o un robo. Este post es para
abrirles un poco los ojos sobre los gitanos que andan dando vueltas por Europa.
Sin ánimos de discriminar, si ven un gitano por la calle, aléjense.
Aunque piensen que ustedes se las saben todas, ellos siempre saben una más. Toda
la habilidad que no tienen para conseguir un trabajo honesto la tienen para
meter la mano en el bolsillo o cartera ajena. Les aseguro que hasta teniendo
las manos en los bolsillos constantemente palpando nuestras pertenencias, ellos
van a encontrar la forma de sacárnoslas de ahí y pegan el manotazo. Son
rápidos, habilidosos, sin escrúpulos, actúan en contra de todos y la mejor arma
que tienen es la confrontación y la confusión.
El truco que vi tanto en París como en Madrid y Barcelona es el
siguiente. Se acerca una gitana (siempre mujeres) con una hoja de papel y nos
pide la firma para ayudar a un hogar de chicos discapacitados (como si nuestra
firma fuera a ayudar en algo, encima siendo extranjeros). Después de firmar nos
apuran para que les dejemos unos euros, ahora que somos parte de la causa hay
que hacerlo, sino te miran con cara de “claro…para firmar no tenés problemas,
pero para una donación….”. Los japoneses caen todos en el truco, tampoco les
interesa mucho que los despojen de su dinero porque aparentemente los sobra,
pero como Argento que multiplica todo por seis, esto puede ser un problema.
Esta misma modalidad es utilizada de una forma mucho más inescrupulosa,
como le sucedió a Elena, la chica del video que podemos ver a continuación.
Esta gente siempre actúa en grupos de 3 o 4 personas. Mientras le estamos
firmando la petición a una, viene otra por detrás que aprovecha la distracción
para abrir el bolso, mochila o simplemente meter la mano en nuestros bolsillos
y llevarse lo que puedan. Noté esta maniobra en el museo de Cataluña porque
habían 4 gitanas pero solo 3 tenían los respectivos papeles para firmar, la
otra tenía las manos libres. Me quedé mirando para filmar la acción y frente a
mis ojos empezaron a hacerle la jugada a una rusita desprevenida. Cuando la de
atrás empezó a meterle la mano en la cartera empecé a gritarles a las flacas y
salieron corriendo como gallinas. La rusa no entendía nada, pero cuando vió la
cartera abierta comprendió al toque. A continuación el testimonio de Elena, la
víctima:
Además de aprender un poco más sobre los scams gitanos, tuve la
oportunidad de presenciar todo esto, de salvar a una pobre turista y de hacerme
una amiga en Moscú, que nunca está de más porque es una ciudad carísima y la
posibilidad de que me provean un sofá es muy interesante! Otra estafa son unos
muñequitos que aparentemente bailan por si solos. Los venden en la calle y la
promesa es que si los ponemos junto a un equipo de música, se mueven y llenan
nuestro hogar de alegría. Gente, no sean giles. Eso no existe, lo que están
viendo es una ilusión óptica….no se dejen estafar. Ustedes lo compran, llegan a
su casa, lo ponen al lado del equipo de música y el muñequito no se mueve, es
un pedazo de cartón. Y obviamente no van a volver a reclamarle a nadie.
Por último, mi amigo local me marcó una movida interesante en Barcelona.
Supuestamente está prohibido tomar en la calle, como en casi toda Europa, pero
por la noche el centro se llena de paquistaníes vendiendo latas de cerveza
fría. Salen €1.5, el precio no está mal y es cerveza auténtica y fría (no se
como hacen para mantenerla así). El problema es que este tipo de venta es
ilegal y cuando los morochos ven que se acerca la poli, esconden las latas de
cerveza en tachos de basura o en las alcantarillas. Después, cuando uno las
compra va a tomar la lata chupando directamente desde ahí (nadie anda con un
vaso encima) y el problema de higiene es evidente. O sea….es una advertencia,
no creo que mueran por esto, el precio es decente….háganlo bajo su propio
riesgo. Ah….y tomar cerveza en la calle es ilegal, una vez que el paqui les da
la cerveza, los que pueden ir en cana son ustedes. Yo les avisé.
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