viernes, 22 de octubre de 2010

Camino a las Highlands


Hola! Gracias por entrar al blog e interesarte o por lo menos curiosear lo que iré escribiendo cuando tenga algo de tiempo. Describir el viaje a la India era más que sencillo, como no había nada para hacer por la noche y en la tele no ponían nada bueno, mi única chance de liquidar lo que le faltaba al día era sentarme en la compu a escribir. Además cada día era una vivencia diferente que ameritaba ser plasmada para siempre (o hasta que blogspot exista).

En Londres el tema ha sido muy distinto. Si bien, obviamente es una ciudad muy distinta a lo que estoy acostumbrado, cada día encuentro más y más cosas que yo esperaba no encontrar acá....pero que están. Pero eso lo dejo para más adelante! Voy a empezar desde el final, que vendría a ser mi viaje fugaz a Escocia. Antes que nada quiero aclarar que todo lo que voy a escribir me fue contado por alguien o lo investigue por mi cuenta. O sea, es verdad o al menos alguien me dijo que era verdad....más que nada me refiero a los muchos fantasmas y monstruos que me prometieron encontrar allá al norte...

Entre Londres y Edimburgo hay 535 kilómetros. Hay tres formas viables de llegar: tren, bus o avión. De entrada descarte el avión, porque entre que vas al aeropuerto, haces el check-in, esperas, esperas, esperas, abordás, esperás más arriba del avión, viajas, esperas la valija (mejor no hablar del tema) y viajas desde el aeropuerto hasta el hostel a veces se pierde tanto tiempo que no se justifica. Cuando vi que el pasaje en tren estaba unas 4 veces más que el bus...no lo dude y me compre mi pasaje en "coach".

Me dirigí a la estación Victoria (ubicada a pocas cuadras del parlamento, para que se ubiquen) y me subí a mi coach. Primer diferencia importante con nuestra querida Buenos Aires. Yo me imaginaba llegar y encontrar un ambiente parecido a Retiro. Gente vendiendo churros, relojes truchos, algunos pungas y las plataformas repletas de gente esperando el bus o que te descuides para afanarte algo. Creo que la estación Victoria es una de las más importantes de Londres, pero ni con un cuarto del descontrol de Retiro. No podes salir a la plataforma hasta que el bus no esté listo para abordarlo, y tenés un muchacho que te controla el pasaje y te deposita suavemente tu maleta en la bodega del coach.

"oh...estoy en el paraíso" pensé. Pero no...cuando me senté en mi butaca (que por lo menos en la empresa por la que viaje yo no estaban numeradas y previamente asignadas) me di cuenta que el viaje iba a ser un tanto complicado. Me toco sentarme al lado de un escocés de unos 60 años, buena onda y poco conversador, pero con un aliento a herbicida mezclado con whisky importante. Otro gran problema es que mi coach "low cost" era un semicama y no se reclinaba absolutamente nada. Si viajan por National Express....ya saben. Si sacan un bus nocturno esperando dormir como yo....pues vayan con sueño y lleven almohada (algunos parece que ya conocían la empresa porque estaban equipados). Ahora entiendo porque la estación estaba tan tranquila....la gente paga el tren, llega antes y duerme...

El viaje fue de 8 horas que se me hicieron larguísimas, creo que llegue a dormir 2 horas, pero de a ratos de no más de 20 minutos. Al llegar a Edimburgo estaba lloviendo como suele pasar todos los días por estas latitudes. Sin tentar al destino voy a decir que en las dos semanas que tengo acá, me toco "buen" tiempo. Frio, pero nunca tuve una lluvia intensa que me impidió moverme. Algunas lloviznas si...pero las veces que llovió yo estaba arriba del bus y así como se larga, para. El servicio meteorológico ni se molesta en decir si va a llover o no, puede amanecer soleado y con calor, al rato empieza a hacer frio, después llueve, hay viento, deja de llover, hace calor de nuevo. En fin, todo puede pasar. La constante son las mañanas y noches heladas. Si vas a estar afuera todo el día y lejos de tu casa, es un problema, pero eso vendrá también mas adelante.

Volviendo a lo que venía diciendo, no tengo paraguas, no tuve la necesidad todavía. No traje de Buenos Aires porque pensé "Me compro uno allá que seguramente son buenísimos". Bueno...no. El mas baratito es igual a los chinos de allá, con la menor brisa se dobla (y acá SI hay viento) y encima sale 5 libras (unos 32 pe). O sea....sigo esperando a encontrar alguno que me de más confianza para comprarlo, o que la necesidad me termine ganando y me compre esas imitaciones chinas de paraguas. Ahora que lo pienso, tendría que chequear si la etiqueta de esas “cosas” dice “Umbrella” o “Imitation of a dry keeping device”. En fin, lo primero que me llamo la atención al salir de la estación fue esto:


Así es señoras y señores, un dispenser de paraguas, jaja. Juro que cuando lo vi pensé "Esto es una señal...me van a llover todos los días....". Me acerque para comprar uno, vi el precio, me imagine la calidad y decidí seguir jugando con el destino. Mal no me salió.

Al salir de la terminal tuve que tomar la primera decisión de este mini viaje de tres días "¿Izquierda o derecha?". No tenia mapa, solamente el nombre del hostel y el lugar aproximado en donde quedaba. Lo que no sabía era que Edimburgo (por lo menos el centro histórico) está construida sobre un volcán. El castillo está bien arriba del volcán extinto y la ciudad se fue desarrollando en la ladera del mismo.

Esto produjo que entre una calle y la que le sigue hayan fácilmente 10 metros de altura de diferencia. Entonces las cuadras son larguísimas y pegan vueltas para salvar la diferencia de altura. Mas adelante me entere que toda la ciudad esta cruzada de pasillos, calles microscópicas (que si la vieras en Buenos Aires por barrio Abasto te daría miedo de pasarles cerca) y escaleras que tienen un cartel indicando a donde te llevan. Estuve tres días en la ciudad y les aseguro que no aprendí estos atajos, siempre terminaba subiendo hasta arriba de todo, aparecía al lado del castillo y después volvía a bajar hacia donde necesitaba ir.

Con ayuda del GPS encontré más o menos el camino al hostel, seguramente no el mejor camino, pero un camino al fin. El frio que hacia allá a las 7 de la mañana es comparable al que tenemos en Buenos Aires los días de "ola polar". Mucho frio...de solo pensar que en Capital estaría tomando sol por estos días....en fin! Hay que salir a recorrer el mundo. Por suerte al llegar al hostel me volvió el color a la cara. El alojamiento era muy bueno para el precio (5 libras, lo que me saldría un paraguas....), espacioso, con una buena cocina, salas de estar y lectura, free wifi, habitaciones y baños cómodos, no me puedo quejar! Solamente que como llegue demasiado temprano me dijeron que vaya a pegar una vueltita por la ciudad, porque el check-in era a las 3. En fin....vacaciones son vacaciones. Hacia frio, no había dormido....que podía hacer??? No se me ocurrió mejor idea que probar el desayuno escocés, pero eso será la próxima porque ya se me hizo un poco largo este post y no los quiero aburrir.

Las imagenes son propiedad de sus respectivos sitios web. La imagen del dispenser de paraguas y de Edimburgo son propiedad de Pablo Colangelo

3 comentarios:

  1. Me hiciste caso con la idea del blog! Q buena onda q el hostel t salga lo mismo q in paraguas jajaja espero el próximo post y encontrarte conectado pronto! Se t extraña amigo! T mando besotes! Q tengas un lindo finde con poco frío ^^

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  2. Buen post nene! lleno de datos importantes para un futuro viajero!

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  3. Gracias!! Si...la idea es tirar datos que sean 100% reales y que les sirva si van a los mismos lugares, teniendo la experiencia de alguien que ya fue con un presupuesto limitado y con poca paciencia! jaja.

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